ARLINGTON — No hay nadie en el béisbol que pueda hacer que la pelota salga del bate como el dominicano Oneil Cruz de los Piratas, quien tuvo la velocidad de salida más rápida de cualquier bola bateada en cada una de las últimas dos temporadas, pero su jonrón de tres carreras la noche del miércoles fue tan impresionante por el lugar donde aterrizó como por la rapidez con la que llegó allí.
En la victoria 8-4 sobre los Rangers, Cruz destrozó una recta cortada, haciéndola rebotar en la parte superior del poste de foul del jardín derecho. Si el poste no hubiera estado en el camino, habría viajado un estimado de 432 pies desde el plato, según Statcast. La pelota rebotó hacia el tercero de los cuatro pisos del Globe Life Field en esa área. La velocidad de salida de 116.9 millas por hora fue el vuelacerca conectado con más fuerza en MLB esta campaña, y la segunda bola bateada con más fuerza en las más de seis temporadas de historia del estadio.
Poco después del encuentro, Cruz dijo que aún no había visto los videos de su monstruoso batazo, pero que en realidad no tenía que hacerlo.
“Lo vi en persona, no necesito verlo”, bromeó Cruz.
Considerando los turnos al bate anteriores de Cruz, en los que se fue de 4-0 con tres ponches, dijo que creía que su suerte tenía que cambiar. Cruz le comentó a su compañero de equipo, el también dominicano Marcell Ozuna — quien, casualmente, también conectó una vez una pelota en la parte superior del poste de foul en Miami en el 2015 — que pensaba que podría volarse la cerca justo antes de ir a batear.
“No te diría las palabras exactas que le dije, pero en esa misma situación, le comenté que estaba teniendo un día difícil, pero que ese era el turno al bate en el que necesitaba hacer algo”, indicó Cruz. “Y le dije que iba a conectar un jonrón ahí”.
El bambinazo de Cruz sentenció el juego después de que el bateador anterior, el emergente Jake Mangum, impulsara una carrera en una jugada de selección con un toque de bola haciendo swing que le permitió a Nick Gonzales anotar desde la tercera base anticipándose al tiro al plato del antesalista Josh Jung.
“Me alegra que no lo haya bateado a la altura de la cabeza, se los prometo”, dijo Mangum. “Gran swing. Eso realmente definió el juego. Con [el cerrador dominicano Dennis] Santana entrando al final fue como, de acuerdo, vámonos de aquí”.
Fuente: MLB.com
