TORONTO — Cuando el venezolano Francisco Álvarez se desgarró el menisco derecho en mayo, los directivos de los Mets lamentaron el hecho de que, otra vez, el receptor no gozaría de un recorrido sin interrupciones para tratar de hacer valer su potencial de prospecto.
Sin embargo, Álvarez regresó con el equipo de Queens en aproximadamente la mitad del tiempo que los directivos del equipo estimaron inicialmente, y desde su regreso, está comenzando a aprovechar fuertemente esa clase de oportunidad. Álvarez conectó su cuarto cuadrangular en nueve compromisos el martes para guiar a los Mets a una victoria por 3-0 sobre los Azulejos, ofreciendo la evidencia más reciente de que puede, quizás de una vez por todas, convertirse en un indiscutible bateador de la parte gruesa de la alineación para esta escuadra de Nueva York.
“Amamos a Alvy”, comentó el dirigente interino Andy Green. “No vemos la hora de verlo en la alineación de manera consistente. … Alvy tiene la clase de madero que quieres mantener allá lo más posible”.
Iniciando la quinta entrada, Álvarez — fungiendo como bateador designado, con su compatriota Luis Torrens en la receptoría — castigó una recta de Kevin Gausman por el mismo bosque central para romper un empate a ceros. Algo impresionante para Green fue el hecho de que, a pesar de la habilidad de Gausman para enterrar splitters con dos strikes, Álvarez se las arregló para quedarse lo suficientemente bien sobre la recta como para conectarla a una distancia proyectada por Statcast de 415 pies.
Dos entradas después, Torrens agregó un bambinazo solitario por su cuenta ante Mason Fluharty (el cual, de manera idónea, fue atrapado por el receptor de bullpen de los Mets), completando una noche sumamente productiva para los catchers de los Mets.
“Siempre es bueno poder ayudar al equipo de cualquier manera que podamos”, expresó Torrens. “En un día como hoy, en que Alvy es el designado y yo estoy detrás del plato, o si el manager alguna vez decide hacerlo al revés, creo que es bueno poder tener esa unidad ahí y ser capaces de tener éxito como grupo”.
Álvarez terminó de 4-1 con dos ponches, pero hizo avanzar a A.J. Ewing con un rodado rumbo a una carrera del despegue en el noveno episodio. Ese desempeño elevó su OPS de junio a .821. A pesar de perderse la primera semana del mes debido a la lesión, Álvarez concluyó junio con cinco cuadrangulares, un total que no ha superado en ningún mes del calendario desde que conectó ocho en julio del 2023.
Esa temporada, Álvarez irrumpió con una campaña de 25 jonrones a los 21 años. Las lesiones y las inconsistencias lo han frenado desde entonces. Durante las últimas tres temporadas, Álvarez jamás ha jugado más de 100 encuentros en un año ni ha conectado más de 11 jonrones.
Este año tiene una verdadera oportunidad de lograr ambas cosas, restableciéndose potencialmente como uno de los mejores receptores ofensivos de la liga.
“Me he sentido muy bien”, declaró Álvarez. “La verdad también creo que tengo que seguir trabajando y seguir mejorando”.
Como señaló Álvarez, un mes sólido no significa que sus problemas se hayan solucionado. Sus tasas de swings a pitcheos fuera de la zona y de ponches siguen siendo notablemente altas y, a pesar de la naturaleza desafortunada de muchos de sus anteriores dolencias, Álvarez no se ha quitado la reputación de ser propenso a las lesiones. Ha estado en la lista de lesionados cuatro veces en los últimos tres años.
Sin embargo, Álvarez todavía tiene apenas 24 años, sigue siendo una fuerza cuando realiza sólido contacto y continúa siendo tan talentoso como cuando era uno de los mejores prospectos del deporte. Todo eso cuenta mucho.
“Es un bate que hace daño”, concluyó Green. “Cuando Alvy se encienda con el madero, él puede hacer algunas cosas que verdaderamente no tenemos ningún otro bateador derecho que pueda hacer. Entonces es maravilloso verlo hacer eso”.
Fuente: MLB.com
