CHICAGO — Mientras la pelota bateada por el dominicano Ángel Martínez viajaba hacia lo profundo de la noche, el jardinero izquierdo de los Guardianes se volteó para mirar al receptor Edgar Quero.
En realidad, fue apenas una mirada de reojo. Martínez tenía por delante una vuelta por las bases.
- Inscríbete aquí para recibir el boletín de MLB Español
Martínez conectó el viernes un grand slam que no dejó dudas y encaminó a los Guardianes a una victoria de 8-2 sobre los Medias Blancas en el primer encuentro de una crucial serie de tres juegos en Rate Field. Fue parte de una noche espectacular para el jugador de 24 años, quien terminó de 5-2 con seis carreras impulsadas, la mayor cantidad de su carrera.
Esta fue la noche de Martínez. Y fue una noche que los Guardianes y sus aficionados necesitaban desesperadamente.
Cleveland venía atravesando un mal momento, tras llegar al fin de semana con marca de 6-13 desde la pausa del Juego de Estrellas y 11 derrotas en sus últimos 14 encuentros. Después de ser barridos por los Mets el jueves, los Guardianes quedaron dos juegos por debajo de .500 (57-59) por primera vez esta temporada. Estaban a tres juegos de los Medias Blancas (59-55), líderes de la División Central de la Liga Americana.
Todavía queda tiempo esta temporada, pero basta decir que un mal resultado este fin de semana aumentaría considerablemente la presión sobre el equipo del manager Stephen Vogt.
Martínez se aseguró de que el fin de semana de los Guardianes comenzara con el pie derecho.
Martínez puso a los Guardianes en la pizarra en el primer inning, cuando conectó un sencillo de dos carreras con las bases llenas ante el abridor de los Medias Blancas, Noah Schultz. A la postre, Martínez fue el último bateador que enfrentó Schultz.
Los Medias Blancas realizaron una visita al montículo antes de que Martínez llegara al plato. Después de su batazo, el manager Will Venable salió al terreno para hablar con Schultz. Si un equipo realiza dos visitas al montículo con un mismo lanzador en un solo episodio, debe retirar a ese pitcher del juego.
Por eso David Sandlin entró a lanzar tan temprano. Mientras que Schultz es zurdo, Sandlin es derecho. Así que Martínez pasó al cajón de bateo de los zurdos para su segundo turno. Castigó el primer lanzamiento, un cutter en la parte interna, y lo mandó a una distancia proyectada por Statcast de 422 pies, con una velocidad de salida de 106.4 mph.
Después de voltearse para mirar a Quero, Martínez lanzó el bate al aire, donde flotó majestuosamente durante unos instantes. Fue el tercer grand slam de su carrera, después del que conectó el 8 de abril contra los Reales y el del 8 de julio de la temporada pasada frente a los Astros.
Fuente: MLB.com
